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viernes, 30 de noviembre de 2012

MARK GRANOVETTER Y LA FUERZA DE LOS VÍNCULOS DÉBILES



Mark Granovetter es un sociólogo de la Universidad de Stanford. Elaboró varias teorías sobre sociología de las redes sociales en la década de los años setenta, y destaca "La fuerza de los lazos débiles", elaborada en 1973 pero vigente en la actualidad. En esta teoría Granovetter argumenta cómo la coordinación social se ve más influida de lo que valoramos habitualmente por vínculos débiles establecidos con anterioridad con otros actores con los que se tiene poco o ningún contacto, carencia de vínculos emocionales y escasos lazos relacionales y no tanto como creemos por lazos más fuertes como puede ser la familia o amigos.
Granovetter comprobó cómo se depende mucho más de estos grupos, en especial en actividades como la búsqueda de trabajo o a la hora de organizar proyectos. Esta teoría cada día cobra más vigencia, y es que la relevancia de las redes sociales así como las redes profesionales favorecen este hecho. Pero vayamos al asunto.
Para Granovetter el énfasis de los lazos débiles lleva por sí mismo a la discusión de las relaciones entre los grupos y a analizar los segmentos de la estructura social que no quedan definidos como grupos primarios. Para él es importante que a nivel micro, y cada vez más, datos y teorías ofrecen brillantes ideas sobre lo que ocurre en un grupo pequeño. En este artículo lo que pretende elaborar es que en el análisis de los procesos los sistemas interpersonales nos proporcionan un puente mico-macro más fructífero. De un modo u otro, es a través de estos sistemas como se  realiza la interacción a pequeña escala.
El objeto de este artículo es elegir más bien un aspecto concreto de la interacción a pequeña escala (la fuerza de los vínculos interpersonales) y demostrar, cómo estudiando este tipo de relaciones se pueden poner en común con fenómenos macro como son la difusión, la movilidad social, la organización política y la cohesión social en general.
Comienza definiendo "la fuerza de un vínculo" y dice que es una probablemente lineal combinación del tiempo, la intensidad emocional, la confianza mutua o intimidad, y los servicios recíprocos que caracterizan dicho vínculo. Cada uno de estos aspectos es independiente del otro, y el conjunto está altamente intracorrelacionado. (Aclara que los lazos tratados en este artículo son asumidos como positivos y simétricos, otra cosa sería la complejidad de tratarlos como negativos y asimétricos). 
Granovetter explica que intiutivamente hablando y después de un estudio de los distintos vectores y sociogramas que se dan entre tres personas, además del tipo de lazo fuerte o débil que se de entre dos de ellos y el tercero, que: "cualquier cosa que sea difundida puede llegar a un gran número de personas y atravesar una gran distancia social cuando se experimentan vínculos débiles antes que fuertes". Y pone un ejemplo, si alguien cuenta un rumor a todos sus amigos cercanos, e igualmente hacen ellos, muchos oirán el rumor una segunda y tercera vez, ya que aquellos que están unidos por vínculos fuertes tienden a compartir amigos. Si la motivación para extender el rumor se debilita cada vez que éste se cuenta, entonces el rumor que se mueva a través de vínculos fuertes estará probablemente limitado a unos pocos cliques (Clique es el término con el que se denomina en sociometría a un grupo de al menos tres elementos en el que cada uno mantienen vínculos con todos los demás) o pandillas que si fuera vía vínculos débiles; los puentes no serán cruzados. Es lo que se corresponde con su afirmación de que puede alcanzarse a más gente por medio de vínculos débiles.
Para Granovetter el el sector "débil" no sólo los contactos de ego no están atados los unos a los otros, sino que estarán atados a individuos no vinculados a ego. De este modo, los contactos indirectos se consiguen normalmente a través de los vínculos de este sector; tales vínculos son importantes para la manipulación de ego en las redes, y como canales a través de los cuáles pueden analizarse las ideas, influencias e informaciones socialmente distantes de ego. Cuantos menos contactos indirectos tenga alguien, más encerrado estará en cuanto al conocimiento del mundo más allá de su propio círculo de amigos; así, los vínculos débiles con puente (y los consecuentes contactos indirectos) son importantes de ambas maneras. 
Con respecto al trabajo y las maneras de encontrarlo afirma una verdad de perogrullo que nadie había afirmado tan rotundamente, dice: que una idea natural a priori es que aquellos con quienes se tiene vínculos fuertes están más motivados para ayudar sobre la información de trabajo. Contrarios a esta motivación están los argumentos estructurales que ha estado realizando: aquellos con quienes estamos débilmente vinculados son más propensos a moverse en círculos distintos al propio y, por tanto, tendrán acceso a una información diferente de la que nosotros recibimos. Afirma que con respecto a los individuos los vínculos débiles son un importante recurso para hacer posible la movilidad, jugando un importante papel en la cohesión social efectiva. Cuando un hombre cambia de trabajo, no sólo está moviéndose de un sistema de vínculos a otro, sino que también está estableciendo una unión entre ellos.
Luego entra en el estudio de los vínculos débiles y la organización de la comunidad; los modelos macro y micro en red; y los vínculos débiles en redes egocéntricas y termina concluyendo que la unión de los niveles macro y micro es de importancia central para el desarrollo de la teoría sociológica. "Tal unión genera paradojas: los vínculos débiles, frecuentemente considerados como productores de alienación son vistos aquí como indispensables para las oportunidades individuales y para su integración en las comunidades; los vínculos fuertes, que reproducen la unión local, llevan a una fragmentación total. Las paradojas son el antídoto bienvenido para las teorías que explican todo cuidadosamente".
Véase Mark Granovetter, "The strengh of weak ties", en American Journal of Sociology, Vol 78, nº 6, 1973, págs. 1360-1380. 
Para saber más del autor y encontrar otros estudios: 
http://sociology.stanford.edu/people/mgranovetter/ 

viernes, 5 de octubre de 2012

LARISSA ADLER-LOMNITZ


De origen ukraniano, había nacido en París en 1932. Siendo muy niña se traslado con su familia a Colombia. Su padre, Miguel Adler, se había formado como antropólogo con Paul Rivet, y desde muy joven había sentido una gran fascinación por la América Latina: vivió un tiempo en Perú, donde formó parte del círculo de discípulos (apodados "los apóstoles") de José Carlos Mariategui. En 1948, al fundarse el Estado de Israel, los Adler partieron hacia allá y se adhirieron al movimiento de los kibbutzin. En 1950 Larissa caso en el kibbutz  con el geólogo chileno Cinna Lomnitz. En las décadas de 1950 y 1960, la pareja vivió en Estados Unidos y en Chile. En Berkeley, ella curso los estudios de licenciatura en antropología —entre sus maestros estuvieron Nelson Graburn y George Foster— y en Santiago de Chile se inicio en el trabajo de campo con un estudio acerca de los patrones de consumo de alcohol entre migrantes mapuches. Desde 1969, Larissa Adler Lomnitz vive en México. Unos años mas tarde, adquiriría la ciudadanía de este país.
Comienza a ser conocida por la publicación de su primer estudio novedoso en 1971: "Reciprocidad y favores en la clase media chilena", primero utilizaba herramientas antropológicas modernas para el estudio de la clase media chilena, segundo revelaba la existencia de un sistema de normas culturales que surgía de los intercambios de favores, comúnmente conocidos como compadrazgo. Este tipo de compadrazgo, aunque inspirado en la benevolencia que debe informar las relaciones entre los compadres del ritual católico, no exigía ninguna formalización ni alusión religiosa: simplemente implicaba la voluntad de establecer vínculos de ayuda reciproca, cuidadosamente manejados y dosificados. Si bien la ayuda po­día incluir prestamos de dinero o ayudas materiales, mas importantes eran los favores conseguidos a través de las conexiones políticas en la ubicua burocracia chilena. En tercer lugar, proporcionaba las bases para el análisis de una "solidaridad de clase" sui generis, que atravesaba las lealtades de partido e ideología, y permitía la reproducción y expansión —y el relativo bienestar material— de un amplio sector de profesionales y prestadores de servicios. En cuarto lugar, se ponía de manifiesto la importancia de los nexos no mercantiles, el prestigio y la distancia social en la comprensión de las sociedades modernas. 
En 1974 presentó en la UIA su tesis doctoral, asesorada por Richard N. Adams, Ángel Palerm y Rodolfo Stavenhagen. En ella volvía a centrar su atención en la solidaridad resultante de la ayuda mutua, esta vez entre migrantes pobres en la Ciudad de México. Armada del concepto de red social, cuya utilidad había sido puesta de manifiesto por los antropólogos británicos —en particular por los de la escuela de Manchester—, Larissa había reunido un mate­rial empírico cuyo nivel de minuciosidad era probablemente inédito en los estudios urbanos latinoamericanos. Los artículos y el libro resultantes: "Cómo sobreviven los marginados" (1974), pronto adquirieron la categoría de clásicos en uno de los debates centrales de las ciencias sociales de la época: el de la marginalidad. Para Lomnitz, hablar de "marginados" no era simplemente referirse a atrasos y carencias: al igual que el sociólogo peruano Aníbal Quijano, veía en la marginalidad un resultado de la expansión industrial distorsionada que caracteriza al mundo moderno —sobre todo al llamado Tercer Mundo, pero no sólo. Los marginados, así, debían ser calificados positivamente: por las estrategias de sobrevivencia que les permitían aprovechar e incluso crear nichos de un cierto tipo en los intersticios del sistema tecnológico que los excluía como "mano de obra sobrante". En el centro nervioso de tales estrategias se encontraban las redes sociales, constituidas en virtud del principio de reciprocidad: los recursos más importantes de la gente pobre siempre han surgido de su capacidad de conseguir ayuda de otras gentes, a cambio de ofrecerla en retorno. Co­mo Oscar Lewis, Larissa Lomnitz rechazo vigorosamente, con base en datos detallados, la ecuación entre urbanización y desorganización, puesta en boga por los ecologistas de Chicago: mostró, por el contrario, que la familia extensa del México campesino, así como los lazos del compadrazgo ritual, lejos de disolverse, se reforzaban y ampliaban en la situación urbana. Pero, a contrapelo de Lewis, en la obra de Lomnitz se repudiaba el concepto de "cultura de la pobreza". En este concepto, los rasgos de los pobres se definían en términos predominantemente negativos y pasivos. En su lugar, la cultura de los marginados se proponía co­mo una cultura activa; utilizando un modelo ecológico inspirado en las teorías de Richard Adams, Lomnitz analizaba las acciones de los migrantes rural-urbanos en términos de un proceso de estabilización, adaptación y control de un medio ambiente nuevo. 
Otras importantes obras de Larissa son: "Mechanisms of articulation between shantytown settlers and the urban system" (1978), "Ideología y socialización: el científico ideal" (1991), "Una familia de la élite mexicana: parentesco, clase y cultura 1820-1980" (1993). La Dra Adler Lommitz ha obtenido más de setenta premios, becas y distinciones: la beca de la Fundación Guggenheim (1977), Premio Universidad Nacional en el Área de Ciencias Sociales (1990), Doctorado Honoris Causa en Letras Humanas por la Universidad de Massachussets (1998), miembro del Consejo Consultivo "Advisory Committee" del Instituto Kellogs en la Universidad de Notre Dame desde 1996-2001 y la Distinción en reconocimiento a su trayectoria académica en los Estudios Americanos en el 51º Congreso Internacional de Americanistas (2003), y el Premio Nacional de Ciencias y Artes de México (2006).

Ver los interesantes vídeos de Larissa Lommitz en dónde explica la diferencia entre el sistema sociológico en relación con el antropológico:

"Antropología sistemas". Parte 1




martes, 17 de julio de 2012

J. CLYDE MITCHELL


 Mitchell es el que mejor ha representado la convergencia de dos escuelas, la que proviene del estructural funcionalismo antropológico a través de M. Gluckman hasta Barnes, Bott y Nadel y la que proviene de la Teoría de grafos de Köening, Cartwright, Zander, Haray, Norman y Bavelas asentando las bases para un marco sistemático del análisis social de las redes, utilizando los grafos pero reformulando sobre la base de un marco sociológico distinto.
Mitchell definió la red social en 1969 diciendo:
"Un conjunto específico de vínculos entre un conjunto definido de personas, con la propiedad de que las características de esos vínculos como un todo pueden usarse para interpretar la conducta social de las personas implicadas".
Añade que las características de los lazos como totalidad pueden ser usados para interpretar los comportamientos sociales de las personas implicadas. La definición de Mitchell pone las bases para que sociólogos, antropólogos, psicólogos sociales y trabajadores sociales consideren la red social de las personas objeto de estudio, análisis e intervención. Entre los elementos fundamentales del análisis de redes destacamos el carácter estructural, los atributos y las relaciones. Mitchell establece tres tipos de contenido que pueden observarse en las redes sociales, y que describen tanto su estructura como el tipo de individuos que la forman: de comunicación, de intercambio y normativo.
Respecto a la morfología de las redes, Mitchell distingue cuatro elementos morfológicos en las redes sociales: anclaje o localización de la red, accesibilidad, densidad y rango. Y en cuanto a las características de los procesos de interacción se pueden distinguir el contenido de la relación, su direccionalidad, duración, intensidad y frecuencia.
Anclaje o localización de la red quiere decir que toda red tiene que ser trazada desde algún punto o actor principal, es decir, debe de estar anclada en un punto de referencia. La accesibilidad se puede definir como la fuerza con la cual el comportamiento de un actor está influenciado por sus relaciones con los otros. Se puede resumir por las distancias en una matriz. Dos son las magnitudes de accesibilidad a una red: la proporción de actores que pueden contactar con cada actor determinado en la red, y el número de intermediarios que hay que usas para conectar con otro, es decir, el número de vínculos que se tienen que atravesar para alcanzar a determinado actor. La accesibilidad tiene una importante significación sociológica, ya que proporciona la forma en la cual los vínculos en una red de un actor pueden ser canales de comunicación que transmiten información particular. como juicios de valor, opiniones, etc, especialmente cuando estos canales sirven para ejercer presión sobre otros actores. La densidad está tomada directamente de la teoría de grafos, y dice que la densidad de una red variará en función del número de vínculos que existan dentro de ella. Por ejemplo una red donde todos tengan vínculos con los demás tendrá una densidad máxima. El rango es que en todas las redes sociales algunos actores tienen acceso directo a otros pocos, y es muy significativo cuando se trata de redes personales; es decir se puede definir por el número de personas que están vinculadas directamente con el individuo, sin intermediarios, es decir, un individuo mejor relacionado que otro tendrá una red personal de rango mayor. 
El contenido es la cualidad del vínculo que existe en la red de una persona, pues el contenido de un vínculo se refiere al contenido del flujo de información a través de la red. La intensidad se puede entender como el grado de implicación de los actores vinculados entre sí, por ejemplo, una persona estará más influenciada por sus parientes que por sus vecinos aunque existen relaciones cara a cara que son menos intensas que otras que no lo son. Frecuencia, es importante para la existencia de una red pues es necesario una relativa repetición de los contactos entre los actores vinculados para que el vínculo perviva.
En definitiva, con el análisis de las redes nos encontramos ante una vía abierta a nuevas interpretaciones y explicaciones de la realidad social circundante. 




viernes, 13 de julio de 2012

REDES EGOCENTRADAS


Para reconstruir una red egocentrada conviene trabajar con una correspondencia epistolar lo más completa posible. Para ello, de vacían todas las cartas que recibe ego en un breve lapso de tiempo,  pues se trata de observar las interacciones de individuos que interactúan en un mismo presente histórico. El vaciado de las cartas se realiza por individuos, vaciando todas las interacciones de cada uno de ellos: es decir de cada corresponsal que escribe, de cada una de las personas a las que se refieren, y de cada individuo con los que se relacionan e interactúan. 
Una vez completada la matriz, el programa representa el "grafo" o forma de la red, situando en el mismo plano el conjunto de personas que, de un modo u otro, interactúan en relación con ego. Cada individuo está representado por un nodo y cada relación por una línea entre nodos. El programa sitúa en el centro los nodos mejor conectados con otros y discrimina a los que se sitúan en la periferia de la red. Dicho diagrama será más eficaz en la medida que exprese lo más claramente posible la forma de la red y la articulación de los distintos elementos, pues se trata, al fin y al cabo, de una representación.
Para completar la información el programa permite introducir atributos de los actores, tales como el sexo, la edad, la profesión, etc., que permite calcular una serie de variables que miden las características de la red en su conjunto y las posiciones que ocupan en ella cada uno de los actores o grupos de actores.
Tres parámetros son especialmente importantes en el análisis de las redes sociales: la densidad, la centralidad y la mediación, y su aplicación con la historia nos parece del todo útil. La densidad se mide por el porcentaje de relaciones efectivas de cada individuo en relación al número máximo de relaciones posibles en la red. Muestra la alta o baja conectividad de la red en su conjunto y permite observar cuáles son sus partes más densas (individuos más conectados entre sí), y cuáles son las partes más alejadas de ellas.
La centralidad y la dispersión muestran la posición de cada actor o grupo de actores en los intercambios de la red: las conexiones privilegiadas y las posiciones periféricas de dichos intercambios. El grado de centralidad se mide por el número de individuos de la red con los que el actor está íntimamente o directamente relacionado, la centralidad revela los núcleos de mayor influencia en la red con respecto a los elementos más periféricos.
 La mediación y la accesibilidad consideran la circulación en la red y los mediadores que sirven de nexo entre grupos y subgrupos; el grado de intermediación viene dado por el número de pares de nodos que el actor es capaz de conectar. Revela quiénes son los mediadores o actores-puente y su capacidad de intermediación y de control de la comunicación. El grado de cercanía es la capacidad de un actor para alcanzar a todos los nodos de la red y se calcula contando las distancias que necesita un actor para llegar a los demás.
El análisis de redes son especialmente útiles tanto en sociología como en historia, para analizar fenómenos como la circulación y distribución de recursos y oportunidades, la articulación del conflicto o la cooperación, las dimensiones relacionales del poder y las articulaciones socio-políticas, la relación con respecto a las normas y valores del grupo, o la disposición de una sociedad o de un segmento social a la reproducción o al cambio. 


sábado, 30 de junio de 2012

CAPITAL SOCIAL Y REDES SOCIALES

El capital social, tal y como lo entendemos en relación a las redes sociales, consiste en una serie de recursos que los individuos pueden obtener a partir de las estructuras de las redes sociales. Dos de los recursos más importantes que puede obtener todo individuo en red son: la información que fluye en las redes y las obligaciones de reciprocidad que pueden generarse de la confianza mutua entre los agentes de una misma red. 
Estos dos aspectos del capital social, información y reciprocidad, están íntimamente relacionados con las estructuras de las redes, por lo que es importante la estructura de las redes sociales que pueden generar capital social que puede producir beneficios tanto públicos como privados. Es importante el señalar que el capital social no son redes sociales pero sin redes sociales no hay capital social, al mismo tiempo, el capital social no siempre produce beneficios, sino que también puede crear perjuicios.
Las sociedades que poseen redes sociales con elevados niveles de capital social tienen menos problemas que otras sociedades deficitarias en redes sociales. Las redes sociales y el capital social que se puede generar desde dichas redes nos protegen contra diversas patologías sociales: la delincuencia, la pobreza, el oportunismo político, el descontento o las dolencias físicas y mentales que pueden sufrir los individuos, entre otros muchos aspectos; con lo que podemos afirmar que su declive, no origina, pero sí permite los problemas sociales.
Podemos definir el capital social como una serie de recursos que se invierten en "relaciones sociales" con la esperanza de adquirir ciertas ventajas, con lo que podemos afirmar que los recursos sociales están en las redes sociales, y sólo se pueden acceder a ellos a través de las conexiones sociales. Podemos pues decir que los recursos sociales, tanto por cantidad como por calidad, pesan más que los recursos personales en su utilidad potencial para los individuos.
El capital social son una serie de recursos en los que se invierte para obtener beneficios, pero a diferencia del capital humano que representa una inversión en conocimientos y habilidades, el capital social implica una inversión en redes sociales. Los recursos disponibles en las redes sociales puede mejorar la acción de los actores de dos maneras: primero, proporcionando información muy útil sobre las necesidades del mercado y sobre las diferentes oportunidades para los actores; y en segundo lugar, reforzando la identidad, el reconocimiento y la confianza necesarias para mantener la salud física y psíquica de dichos actores. 
Se puede definir el capital social también desde un punto de vista no estructuralista, sino culturalista, como un fenómeno subjetivo y difícilmente medible, constituido por un conjunto de valores y actitudes que poseen los ciudadanos y que determinan como se comportan unos con otros. Esta serie de valores se refieren a virtudes cívicas: fraternidad, confianza generalizada o la cooperación. Y las sociedades que posean tales actitudes serán unas sociedades más sanas y más abierta que otra sociedad que no las posea. 
El desarrollo del concepto de capital social y su actual influencia en las ciencias sociales se debe fundamentalmente a las investigaciones de Pierre Bourdieu, James Coleman, Nan Lin y Robert Putnam, que definen el capital social como un conjunto de recursos disponibles para los individuos derivados a su participación en redes sociales. 
Otro día estudiaré el Brokarege y el Closure de las redes sociales.
Aquí os dejo este interesante vídeo: De dónde provienen las buenas ideas, de Steven Johnson








sábado, 2 de junio de 2012

STANLEY MILGRAM


El Dr. Stanley Milgram (1933-1984) fue un psicólogo y sociólogo, graduado en la universidad de Yale, muy conocido por sus experimentos sobre la obediencia a la autoridad. La investigación llevada a cabo por Milgram demostró el peligro que encerraba la predisposición de los sujetos a obedecer y cómo esta actitud llegaba a despojarlos de su conciencia y sentido de responsabilidad frente a los actos que cometieran. En el epílogo del artículo de publicación de su experimento, decía que lo peligroso no era el autoritarismo sino el principio de autoridad en sí mismo porque, refiriéndose a la guerra contra Vietnam, las matanzas de civiles indefensos eran llevadas a cabo por personas corrientes, transformadas por la obediencia a la autoridad: "Medidas terribles como el uso de  napalm  contra civiles en Vietnam, la destrucción de la población india americana y otras atrocidades, tuvieron su origen en la autoridad de una nación democrática." Con la complicidad de la mayoría silenciosa.
La teoría germinal del desarrollo de plataformas para la creación de Redes Sociales en Internet parte de la teoría de los Seis Grados de Separación. Esta teoría fue expuesta mediante intuición inicialmente en el año 1929 por el escritor Frigyes Karinthy, como vimos en su post, dentro de un relato corto denominado Cadenas. Según la teoría del escritor, el número de conocidos de una persona crece exponencialmente siguiendo un número de enlaces de una cadena que serían las relaciones humanas. De este modo, sólo sería necesario un pequeño número de enlaces para conectar cualquier persona con el resto de la población humana.  
Pero no fue hasta 1967, cuando el sociólogo de la Universidad de Harvard, Stanley Milgram trató de comprobar la teoría realizando un experimento que se fundamentaba en el envío de cartas postales.  
Teniendo presente que una red social comprende a un conjunto de gente con un patrón de interacciones entre ellos, Milgram diseño un experimento en el que trató de que una serie de sujetos dispersos geográficamente (Primero en Omaha, Nebraska y posteriormente en Wichita, Kansas) intentasen enviar una carta a un compañero suyo en Boston. La condición consistía en que a las personas que enviasen las postales debían conocerlas personalmente. Además, uno de los objetivos consistía en que las cartas llegasen lo más pronto posible y una vez que las cartas comenzaron a llegar a su destino, Milgram trazó su recorrido y la red de contactos, llegando a la conclusión de que eran necesarios seis pasos para interconectar a cualquier persona dentro de Estados Unidos. 
A pesar de no poder demostrar la teoría de forma matemática, se han desarrollado numerosos conceptos a partir de ella, como el popular Número de Erdös o, más recientemente, en el libro Six Degrees: The Science of a Connected Age del sociólogo Duncan Watts. En este libro, Watts, profesor de la Universidad de Columbia, expone el experimento que llevó a cabo en el año 2001 cuando intentó repetir la comprobación de Milgram aunque para esta ocasión el medio utilizado fueron correos electrónicos. De esta manera, Watts envió un correo electrónico en el que urgía que fuese reenviado por los destinatarios a sus contactos para comprobar cuánto tardaba en volver al primer emisor.  Finalmente, el mensaje fue reenviado a 48000 personas a lo largo de 157 países, lo que llevó al investigador a aventurar que la media de intermediarios entre una persona cualquiera y otra a nivel mundial era de seis.

Para saber más ver el vídeo: El poder de los seis grados de separación.










sábado, 26 de mayo de 2012

GEORGE ELTON MAYO




George Elton Mayo (1880-1949) fue un psicólogo australiano, profesor y director del centro de investigaciones sociales de la Harvard Scholl of Businnes Administration, y considerado el fundador de esta escuela inglesa de estudios económicos y sociales. Fue el coordinador del experimento "Hawthorne", desarrollado entre 1927 y 1932 en una empresa de fabricación de equipos y componentes telefónicos, en la Hawtorne Factoría eléctrica y en la Western Electric Company, ambas de Chicago. Las conclusiones de este experimento cambiaron para siempre la teoría clásica de la administración. 
Elton Mayo demostró que el aspecto psicológico es de gran importancia en las tareas administrativas; al mismo tiempo, que la comunicación en la empresa y que los grupos informales dentro de la misma. Las críticas que recibió fueron que siempre había realizado experimentos en las mismas empresas, con una clase social y una cultura muy determinada, y que nunca tomó en cuenta que estos factores del medio influyen en el comportamiento del ser humano.
Con respecto al experimento o experiencia "Hawthorne", las conclusiones son:
1.- El nivel de producción es resultante de la integración social: si un trabajador reúne excelentes condiciones psicológicas y físicas  para el trabajo y no está integrado socialmente, su desadaptación social se reflejará e influirá en su eficiencia. En definitiva, es la capacidad social del trabajador la que determinará su nivel de competencia y eficiencia, con lo que cuanto mayor sea su integración social en el grupo de trabajo mayor será su disposición de producir.
2.-  Significación del comportamiento social de los trabajadores: los trabajadores no actúan ni reaccionan aisladamente como individuos, sino como miembros de grupos. Es decir, el comportamiento de los empleados está influenciado por las normas y los valores desarrollados por los grupos sociales en los que participa. 
3.- Importancia de las recompensas y sanciones sociales: aquellos individuos que se ajustan a las normas y comportamientos  que el grupo define, son aceptados. Por ejemplo, los trabajadores que producían por encima, o por debajo de la norma socialmente determinada, perdían el afecto y el respeto de los compañeros.
4.- Hay que tener en cuenta los grupos informales, que son grupos que definen sus propias reglas de comportamiento, sus propios objetivos. La empresa pasa a ser vista como una organización social compuesta de diversos grupos informales, que constituyen la organización humana de la empresa y a veces están en contraposición con la organización formal.
5.- Transcendencia de las relaciones humanas: cada individuo busca compenetrarse con otros individuos y grupos definidos, queriendo ser comprendido y aceptado, con el fin de participar en sus intereses y aspiraciones más inmediatas. Los grupos están en constante interacción, las relaciones humanas son las acciones y actitudes resultantes entre personas y grupos.
6.- La consideración del contenido del cargo: los trabajos simples y repetitivos tienden a convertirse en monótonos, afectando personalmente al trabajador  y reduciendo su eficiencia. Es decir, la especialización no hacía más eficiente la organización. 
7.- La repercusión de los aspectos emocionales: Elton Mayo llamó la atención sobre una nueva teoría de la motivación, las personas no son motivadas por estímulos económicos y salariales, sino por recompensas sociales, simbólicas y no materiales. 
Esta teoría de las relaciones humanas trata a la organización como una máquina, hace énfasis en las tareas o en la tecnología, se inspira en sistemas de ingeniería, establece una autoridad centralizada con líneas claras, estudia la especialización y la competencia técnica, acentúa la división del trabajo, marca una clara separación entre línea y staff, tiene confianza en reglas y reglamentos, trata a la organización como grupos de personas, hace énfasis en las personas, se inspira en sistemas de psicología, delega plenamente la autoridad, establece la autonomía del trabajador y en las relaciones humanas,  confía en el mismo, y establece la dinámica grupal interpersonal. 

Para saber más podéis descargaros el libro: Introducción a la gestión empresarial, de Pedro Rubio Domínguez, sobre todo, la Unidad 5: Gestión de los grupos primarios; y el Tema 19: Formación de los grupos: http://www.eumed.net/libros/2006a/prd/5b.htm

Interesante la "visionaria" película de Charles Chaplin, Tiempos modernos, [filme completo] dónde queda patente el cambio de las condiciones humanas y sociales del trabajador moderno: